El estudio analiza cómo se desarrolla la aceptación del consumidor frente a modelos de negocio basados en la reventa de excedentes alimentarios. A partir de tres casos en Dinamarca y Reino Unido, el artículo muestra cómo retailers y fabricantes pueden convertir excedentes en una oferta comercial para consumidores, reduciendo desperdicio y generando valor económico. La investigación destaca que la aceptación del consumidor depende de tres procesos: beneficios circunstanciales, beneficios personales y comunitarios, y coherencia con el posicionamiento social del consumidor.
El precio y la conveniencia son los factores más influyentes para legitimar la compra de excedentes alimentarios. Esto refuerza que estos modelos no deben comunicarse solo desde la sostenibilidad, sino también desde el ahorro, la facilidad de compra, la calidad y la utilidad para el consumidor.
Fuente: Wiley / Business Strategy and the Environment, Vol. 34, Issue 3, pp. 3271–3293
Puede leer el artículo completo en: https://doi.org/10.1002/bse.4147