Con la participación de la alcaldesa de Surquillo, Cintia Mercedes Loayza Álvarez, se realizó el lanzamiento de la iniciativa “Mi Mercado Circular” en el Mercado N.° 2 de Surquillo, una propuesta orientada a acompañar a los mercados de abasto en su transición hacia un modelo más eficiente, limpio y competitivo, incorporando el enfoque de economía circular. La iniciativa es promovida junto con la Junta Directiva del mercado, el Programa Nacional de Diversificación Productiva del Ministerio de la Producción, la Municipalidad Distrital de Surquillo y la FAO, con apoyo de la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, a través del proyecto ProCircular.
Durante la jornada, la alcaldesa destacó la importancia de sumar esfuerzos para fortalecer la gestión del mercado y promover mejoras concretas que beneficien tanto a comerciantes como a la comunidad. Su participación dio un respaldo institucional clave al inicio de esta experiencia, que busca convertirse en una referencia de economía circular aplicada a mercados de abasto.
“Mi Mercado Circular” plantea una intervención progresiva, construida de manera conjunta con la directiva y las y los comerciantes, para reducir pérdidas de alimentos, mejorar el manejo y valorización de residuos y promover un mercado más ordenado, limpio y sostenible. Para ello, se han previsto acciones organizadas en cuatro ejes complementarios: coordinación inicial entre actores, prevención de pérdidas de frutas y verduras, mejora de la gestión y manejo de residuos sólidos, y reconocimiento de las buenas prácticas que se vayan implementando.
Entre las acciones previstas se incluyen capacitaciones para comerciantes, una línea base sobre pérdidas y gestión de frutas y verduras, un análisis de viabilidad para la donación de alimentos aptos para consumo, mejoras en el área de acopio y en la zona de higienización, así como la optimización de la segregación y recolección de residuos orgánicos e inorgánicos. De esta manera, se espera fortalecer la organización del mercado, mejorar sus condiciones de operación y generar beneficios económicos, sociales y ambientales para comerciantes y consumidores.
El lanzamiento de esta iniciativa marca el inicio de un trabajo articulado que busca demostrar que la economía circular también puede aplicarse de forma concreta en espacios cotidianos como los mercados de abasto, generando resultados visibles y con potencial de réplica en otros mercados del país.