Ante la urgencia de superar el modelo lineal de producción y consumo, el avance del cambio climático, la escasez de recursos y el incremento de residuos sólidos, la economía circular se posiciona como una solución moderna, viable y urgente. En el Perú se generan más de 8,7 millones de toneladas de residuos sólidos municipales al […]
Ante la urgencia de superar el modelo lineal de producción y consumo, el avance del cambio climático, la escasez de recursos y el incremento de residuos sólidos, la economía circular se posiciona como una solución moderna, viable y urgente. En el Perú se generan más de 8,7 millones de toneladas de residuos sólidos municipales al año, de las cuales el 78 % podría reciclarse, pero menos del 2 % llega a esa meta.
Frente a este panorama, el pasado 16 de julio se realizó el II Foro Internacional de Sostenibilidad “Estrategias y Soluciones para un Futuro Circular”, organizado por la Cámara de Comercio de Lima (CCL). El evento reunió a líderes empresariales, expertos nacionales e internacionales y representantes de la cooperación internacional para reflexionar y compartir herramientas clave que permitan avanzar hacia modelos de negocio más responsables y resilientes.
Durante el foro, que contó con el apoyo de la Unión Europea en Perú y la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, a través de los proyectos “Economía para un Desarrollo Urbano Amigable con el Clima – ProCircular” y “Promoción de Modelos de Negocio Amigables con el Clima – DKTI-BB”, se llevaron a cabo talleres dirigidos a empresas para fortalecer sus capacidades en economía circular y eficiencia energética.
Uno de los espacios destacados fue “Economía Circular para Empresas”, donde se abordaron los principios clave de este enfoque y se compartieron las estrategias y acciones circulares que aplican empresas peruanas, demostrando que la economía circular es una visión posible de implementar desde el sector de industria manufacturera y de comercio interno. Además, se presentó la Calculadora de Circularidad, una herramienta digital que permite medir el nivel de circularidad de una empresa a partir del análisis del diseño de productos, el consumo de materiales y recursos, y el potencial de simbiosis industrial y la gestión de residuos, mermas u otros de similar naturaleza. Esta herramienta facilita la identificación de brechas y la priorización de oportunidades de mejora circular. Además, genera un reporte detallado a partir de la información ingresada, que incluye recomendaciones concretas, indicadores de circularidad, eficiencia en el uso de recursos y desempeño económico.
Asimismo, se desarrolló el taller “Eficiencia energética como impulso a la economía circular”, en el que se brindó información, casos prácticos y ejemplos de tecnologías aplicadas. Se destacó cómo la eficiencia energética contribuye a reducir costos, mejorar la rentabilidad, cumplir normas de salud y seguridad en el trabajo, y fortalecer la reputación e imagen de las empresas. Además, se presentó el Test de Buenas Prácticas en Eficiencia Energética, un instrumento de diagnóstico que permite a las empresas conocer su nivel de avance en la implementación de prácticas que optimizan el consumo energético, reducen costos operativos y minimizan impactos ambientales.
La jornada dejó un mensaje claro: la sostenibilidad dejó de ser una opción, ahora es el camino. Con decisiones valientes y compromiso empresarial, se impulsa soluciones concretas con gran impacto, que inspiren a las empresas a transformar su modelo de gestión y asumir un rol activo en la construcción de un futuro más circular y competitivo.
Contacto: Ana Moreno; ana.moreno@giz.de